Las gloriosas tardes de junio que ha terminado.
Es viernes y sigue lloviendo. Llevamos ya más de 48 horas y es increíble que la ciudad se desquicie por un fenómeno natural que tiene que ocurrir. Hay caos cuando no llueve porque colonias enteras se quedan sin agua y peor cuando llueve porque una ciudad de más de 20 millones de personas no está lista para dar cauce al agua que cae y que debería ser una especie de bendición. Esta mañana no se puede ni llegar al aeropuerto. Así de mal la cosa.
Recuerdo pasar horas en un auto escuchando el Everything Everything de Underworld. Hace ya casi diez años de eso. Es un disco y DVD en vivo que en su momento fue revolucionario pues uno podía ver el concierto o los visuales diseñados por Tomato para el acto en vivo de la banda. Me tocaron tremendos aguaceros en recorridos al norte, a Santa Fe, a Duraznos. Lugares que para nada están hechos pensando en que puede llover. La lluvia inunda esos descensos.
En algo menos nostálgico y más reciente los Basement Jaxx tienen canciones apropiadas. Una de ellas viene en su más reciente álbum. Son uno de los mejores grupos que haya visto en mi vida con más de 20 personas sobre el escenario. Tienen como a 4 cantantes diferentes dependiendo de la canción que haya que cantar. Super grupo. ¿No les encantan las guitarras de esta versión? Por ahí timidas pero distorsionadas. Parece que se saben siendo extrañas en una canción bailabe. También deben saber que no desentonan y que todo está distorsionado porque así lo hace Basement Jaxx.
Es verdad. Hay voces hechas para estos momentos. Para estos días. Voces que tienen luz queriendo salir de la oscuridad. A eso me remite Siouxsie. Parece venir de la sombra, es medio darkie, pero su voz es dulce y ella baila y es alegre y su música anima. Es una reina y un día se inventó una banda aun cuando no sabía tocar. Ahora que recuerdo también grabó un tema con los Basement Jaxx. Rolón. Esta es una versión de Oh Baby, de cuanto MTV se interesaba por la música.






